Tengo una amiga que siempre responde lo mismo.
"Ya veremos."
Da igual si le propones una cena.
Un viaje.
Una comida.
Un concierto dentro de tres meses.
Su respuesta siempre es la misma.
Ya veremos.
Y durante años pensé que era desesperante.
Hasta que me di cuenta de que yo había empezado a hacer exactamente lo mismo.
Antes decía sí a todo.
A cualquier plan.
A cualquier invitación.
A cualquier propuesta.
Ahora no.
Ahora necesito pensarlo.
Ver cómo estoy.
Ver qué me apetece.
Ver si realmente quiero ir.
Y creo que no soy la única.
Porque llega un momento en la vida en el que dejas de querer estar en todos los sitios.
Y empiezas a querer estar en los que importan.
Menos planes.
Pero mejores.
Menos ruido.
Pero más verdad.
Lo curioso es que algo parecido ocurre con las joyas.
Cuando eres más joven quieres probarlo todo.
Lo grande.
Lo llamativo.
Lo que está de moda.
Y luego pasa el tiempo.
Y empiezas a elegir de otra manera.
Ya no buscas tener más.
Buscas tener tus favoritas.
Las que siempre funcionan.
Las que te pondrías sin pensar.
Las que forman parte de ti.
En Sibela Studio vemos mucho eso.
Mujeres que vuelven una y otra vez a las mismas piezas.
No porque no les gusten otras.
Sino porque han encontrado las suyas.
Como esa amiga que siempre responde "ya veremos".
Y que al final termina apareciendo en los planes que realmente merecen la pena.
Quizá hacerse mayor consiste un poco en eso.
En elegir mejor.
Y en dejar de sentir que tienes que estar en todas partes.
Porque la verdad es que no.
Solo tienes que estar donde quieres estar.
Y eso ya es suficiente.
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