El día de la madre (pero el de verdad)

El día de la madre (pero el de verdad)

El día de la madre siempre llega con flores.
Con mensajes bonitos.
Con fotos bien elegidas.

Y está bien.

Pero hay otra parte que no siempre se ve.

 

Ser madre no es solo ese momento que se celebra.

Es levantarte antes de que suene el despertador.
Es tener siempre algo en la cabeza que no descansa.
Es responder sin pensar.
Es saber dónde está todo… incluso cuando nadie más lo encuentra.

Se habla mucho de esa mujer que todo lo sabe.
Que todo lo sostiene.
Que todo lo resuelve.

Y sí, es verdad.

Pero nadie habla de lo que hay detrás.

 

Hay días fáciles.

Y otros en los que todo pesa más.

El uniforme que no aparece.
La cocina a medio recoger.
La sensación de no llegar a todo.

Y aun así, seguir.

 

El otro día me fijé en algo.

Mientras hacía todo eso… llevaba joyas.

No las elegí esa mañana.
No las pensé.

Simplemente estaban ahí.

 

Un anillo que llegó cuando todo empezaba.
Una alianza que no necesita explicación.
Un colgante que marcó un antes y un después.

Joyas que no se guardan.
Que no se reservan para ocasiones especiales.

Se quedan.

Se llevan todos los días.
Con prisa. Con cansancio. Con vida real.

Y quizá ahí está la diferencia.

Hay joyas que se regalan para un momento.
Y hay joyas que acompañan toda una etapa.

Las que no te quitas.
Las que ya forman parte de ti.

Las que, sin darte cuenta, cuentan tu historia.

Por eso el día de la madre no es solo un día para regalar algo bonito.

Es un día para reconocer todo lo que hay detrás de esas piezas que lleva siempre.

Todo lo que han visto.
Todo lo que han sostenido.
Todo lo que significan.

No es la foto.
No es el ramo.
No es el día en sí.

Es todo lo que permanece.

Y quizá este año no se trata de hacer algo perfecto.

Se trata de mirar a esa mujer —o mirarte a ti— y entender que lo está haciendo mejor de lo que cree.

Que ya tiene encima más historia de la que imagina.

Y que algunas joyas no brillan más.

Pero significan todo.

Feliz día de la madre.

El de verdad.

El que se lleva puesto todos los días. 

 

0 comentarios

Dejar un comentario